Santiago, 16 de abril de 2026.
La Dirección del Trabajo (DT) emitió dos nuevos dictámenes que redefinen criterios clave sobre la jornada laboral en Chile, tanto en la exclusión del límite de jornada como en la implementación de la reducción de 44 a 42 horas semanales, en el marco de la Ley N°21.561.
Exclusión de jornada: foco en la realidad del trabajo
A través de uno de los pronunciamientos, la DT precisó que la exclusión de la limitación de jornada —regulada en el artículo 22 inciso 2° del Código del Trabajo— debe evaluarse caso a caso, considerando principalmente la naturaleza de las funciones y el grado de supervisión efectiva.
El dictamen establece una distinción clave:
“La subordinación y dependencia (…) no se confunde con la fiscalización superior inmediata”
Esto implica que un trabajador puede estar subordinado a su empleador, pero igualmente quedar excluido de la jornada si no existe un control directo sobre cómo y cuándo realiza su trabajo.
Asimismo, la DT aclaró que el uso de herramientas tecnológicas no determina por sí solo la existencia de supervisión, señalando que lo relevante es si existe un control efectivo sobre la ejecución del trabajo, y no solo la posibilidad de ejercerlo.
Reducción a 42 horas: reglas claras desde abril de 2026
En un segundo dictamen, la autoridad abordó la implementación del nuevo hito de reducción de jornada, que comenzará a regir el 26 de abril de 2026, cuando la jornada ordinaria bajará de 44 a 42 horas semanales.
El organismo reafirmó que la ley privilegia el acuerdo entre empleador y trabajadores. Sin embargo, en caso de no existir acuerdo, se establecen reglas concretas:
- En jornadas de 5 días, la reducción deberá aplicarse como 1 hora menos en dos días distintos.
- En jornadas de 6 días, se deberá reducir 50 minutos en dos días y 20 minutos en un tercer día
Además, la DT enfatizó que la rebaja debe traducirse en una disminución efectiva del tiempo de trabajo, descartando interpretaciones que diluyan su impacto práctico.
Fin a criterios administrativos previos
Ambos dictámenes reconsideran doctrina anterior de la propia Dirección del Trabajo, al estimar que algunos criterios previos no se ajustaban plenamente a la ley.
En particular, se descarta la imposición de exigencias no contempladas por el legislador, reforzando el principio de juridicidad que rige la actuación de los órganos del Estado.
Impacto en empresas y trabajadores
Estos pronunciamientos buscan otorgar mayor certeza jurídica en un contexto de transformación del trabajo, marcado por el teletrabajo, la flexibilidad laboral y el uso de tecnologías.
La DT subrayó que tanto la exclusión de jornada como la reducción de horas deben aplicarse considerando la realidad concreta de las funciones, evitando interpretaciones automáticas o meramente formales.
Revisa los dos dictámenes aquí:

