En una sesión histórica celebrada este miércoles en un Plenario completamente abarrotado, el Senado Federal de Brasil aprobó la Proposición de Enmienda a la Constitución (PEC) 221/2019, que pone fin a la tradicional escala de trabajo de seis días por uno de descanso (6×1). La iniciativa fue respaldada de manera casi unánime en ambos turnos de votación, registrando 75 votos a favor y un único voto en contra, por lo que el texto avanza ahora hacia su promulgación.
Principales cambios y aplicación progresiva
Con esta nueva legislación, los trabajadores brasileños pasarán a tener derecho a un descanso semanal remunerado de dos días, de los cuales al menos uno deberá coincidir preferentemente con los domingos, sin que esto suponga ninguna reducción en sus salarios.
Asimismo, la jornada laboral máxima se reducirá de 44 a 40 horas semanales, estableciendo un límite de hasta ocho horas diarias. El texto contempla la posibilidad de compensar horarios y reducir jornadas mediante acuerdos o convenios colectivos. Su implementación se llevará a cabo de manera escalonada:
- Dos meses después de la publicación de la enmienda: Se garantizará el descanso de dos días por semana y la jornada máxima semanal se reducirá de 44 a 42 horas.
- Un año y dos meses después de la publicación: La jornada laboral alcanzará el techo definitivo de 40 horas semanales.
Reacciones en el Plenario
El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, destacó la trascendencia de la votación al señalar que millones de trabajadores seguían la sesión con esperanza. Por su parte, el relator de la propuesta, el senador Omar Aziz (PSD-AM), celebró el consenso alcanzado y afirmó que tanto la Cámara de Diputados como el Senado han entrado en la historia.
La sesión estuvo marcada por momentos de gran emotividad, especialmente por parte del senador Paulo Paim (PT-RS), histórico defensor de la reducción de la jornada a 40 horas, quien celebró junto a los trabajadores presentes en las galerías este hito tras décadas de lucha sindical. Diversos legisladores también subrayaron el impacto positivo que la medida tendrá sobre las mujeres, quienes suelen cargar con dobles jornadas laborales y responsabilidades familiares exclusivas.
Excepciones y debates futuros
Durante el debate de más de cinco horas, sectores de la oposición y diversos líderes parlamentarios expresaron su apoyo a la mejora de la calidad de vida de los trabajadores, aunque insistieron en la necesidad de mantener una transición responsable que proteja la productividad, el empleo y evite la precarización o cargas excesivas sobre los pequeños negocios y municipios.
El texto aprobado también contempla normativas específicas para sectores que exigen jornadas especiales (como salud, seguridad y transporte) y regula regímenes diferenciados para los trabajadores considerados “hipersuficientes” (aquellos con educación superior y salarios a partir de 21.188,85 reales).

